Elegir los componentes de un PC no consiste en reunir las piezas más rápidas. Consiste en construir un conjunto donde cada componente responda al mismo uso, encaje en el presupuesto y sea compatible con el resto.
Empieza por los programas, juegos, proyectos y pantallas que utilizarás. Después decide qué pieza condiciona más el rendimiento y deja que el resto de la configuración se construya alrededor de ella. Si todavía no sabes por dónde comenzar, el configurador guiado de PC Unlocked convierte tus necesidades en decisiones concretas.
Un componente solo es una buena elección cuando mejora tu uso real sin obligarte a recortar otra pieza más importante, exceder el presupuesto o crear una incompatibilidad.
Esta guía explica el método completo: cómo priorizar CPU y GPU, elegir placa, RAM, almacenamiento, fuente, caja y refrigeración, comparar modelos y realizar una revisión final. Para una visión rápida de la función de cada pieza, consulta también qué componentes necesita un PC.
Qué debes decidir antes de elegir los componentes del PC
No empieces por el procesador ni por una oferta. Empieza por escribir qué esperas que haga el equipo. Cuanto más concreta sea la respuesta, más fácil será distinguir una mejora útil de una especificación que solo encarece la compra.
1. Define el uso principal y los secundarios
«Quiero un PC potente» no es un requisito medible. En cambio, estas descripciones sí permiten tomar decisiones:
- Jugar a títulos concretos a 1440p y 144 Hz con una calidad determinada.
- Editar vídeo 4K con un programa y unos códecs específicos.
- Renderizar escenas en Blender o DAZ Studio con un motor concreto.
- Trabajar con Photoshop y mantener muchas aplicaciones abiertas.
- Compilar proyectos, ejecutar contenedores o utilizar varias máquinas virtuales.
- Estudiar, navegar, hacer videollamadas y utilizar ofimática.
Una frase útil incluye la tarea, el programa, la resolución o el tamaño del proyecto y el rendimiento esperado. Esa precisión evita pagar por potencia que nunca llegará a utilizarse.
Anota también los usos secundarios. Un equipo pensado para jugar puede necesitar más RAM y almacenamiento si además editará vídeo; uno de trabajo puede justificar una GPU distinta si también se utilizará para renderizado. La combinación importa más que una etiqueta genérica como «gaming» o «profesional».
2. Consulta los requisitos de tus programas y juegos
Revisa la documentación del desarrollador y, cuando sea posible, pruebas independientes con el software real. Los requisitos mínimos indican normalmente el umbral para ejecutar una aplicación, no la configuración ideal para trabajar con comodidad. Los recomendados también pueden quedarse cortos para proyectos grandes, resoluciones altas, modificaciones o multitarea.
En programas profesionales, comprueba además:
- Qué sistemas operativos y versiones admite el software.
- Si acelera determinadas tareas mediante CPU o GPU.
- Qué fabricantes, arquitecturas o controladores son compatibles.
- Cuánta RAM y memoria gráfica necesitan tus proyectos reales.
- Si el motor puede utilizar la GPU cuando la escena supera su VRAM.
- Qué espacio ocupan aplicaciones, cachés, bibliotecas y archivos temporales.
3. Decide el monitor y el objetivo de rendimiento
En gaming, la resolución y la frecuencia del monitor condicionan la selección. Aumentar la resolución suele elevar el trabajo gráfico, mientras que perseguir tasas de fotogramas muy altas también puede exigir más a la CPU. No tiene sentido presupuestar la torre sin considerar si el objetivo es 1080p a 60 Hz, 1440p a alta frecuencia o 4K.
Para creación de contenido, el monitor también forma parte del sistema: resolución, tamaño, profundidad de color, conexiones y necesidades de calibración pueden consumir una parte importante del presupuesto. Una GPU debe disponer de las salidas y del ancho de banda necesarios para la configuración de pantallas prevista.
4. Fija un presupuesto total, no solo para la torre
Incluye todo lo que realmente tendrás que comprar:
- Componentes internos y posibles ventiladores adicionales.
- Monitor, teclado, ratón, audio y otros periféricos que falten.
- Sistema operativo o licencias de software.
- Adaptadores, cable de red o conexión Wi-Fi si no vienen incluidos.
- Servicio de montaje, si no lo harás tú.
- Unidades externas o almacenamiento para copias de seguridad.
Reserva un pequeño margen para corregir incompatibilidades o aprovechar una mejora realmente relevante. No es obligatorio gastar el límite completo: si una configuración cubre el objetivo con holgura razonable, el dinero restante puede guardarse para una futura ampliación.
5. Define qué componentes ya tienes y cuáles reutilizarás
Anota el modelo exacto, no solo la categoría. Para reutilizar una fuente necesitas conocer potencia, conectores, antigüedad y modelo; para una caja, sus límites de GPU, disipador, radiador y placa; para la RAM, generación, capacidad y kit; y para un monitor, resolución, frecuencia y entradas.
No des por compatible una pieza antigua hasta comprobarla con el nuevo conjunto. Reutilizar un SSD o una caja puede liberar presupuesto, pero conservar una fuente desconocida o una refrigeración sin anclaje para el nuevo socket puede crear un problema.
↑ Volver al índiceEn qué orden conviene elegir los componentes de un PC
No existe una secuencia obligatoria, pero este recorrido reduce desequilibrios y evita elegir la caja, la fuente o la placa antes de saber qué deben alojar y alimentar.
Define el objetivo
Uso, software, monitor y presupuesto.
Convierte las necesidades en metas medibles y decide qué componentes o periféricos ya tienes.
Forma la pareja CPU y GPU
Prioriza la pieza que manda en tu carga.
En gaming suele pesar la GPU; en otras tareas puede dominar la CPU, la VRAM o una tecnología concreta.
Elige la plataforma
Placa, socket, chipset y BIOS.
Selecciona una placa compatible que aporte las conexiones necesarias sin pagar por funciones decorativas.
Dimensiona memoria y almacenamiento
Capacidad antes que cifras de catálogo.
Reserva espacio y RAM suficientes para el uso actual, el crecimiento razonable y la multitarea.
Calcula la fuente
Potencia, conectores y margen.
Calcula el conjunto completo y comprueba el cableado que exige la tarjeta gráfica y la placa.
Escoge la refrigeración
Temperatura, ruido y espacio.
Adáptala al consumo sostenido de la CPU y a la distribución física del equipo.
Comprueba la caja
Todas las medidas, no solo el formato.
Cruza longitud y grosor de GPU, altura de disipador, radiadores, fuente, discos y ventiladores.
Revisa el conjunto
BIOS, interfaces, cables y software.
Haz una última comprobación en el comprobador de compatibilidad y confirma los detalles en los manuales.
El orden puede cambiar según la prioridad. En un PC para renderizado por GPU, la tarjeta gráfica y su memoria pueden decidir el resto. En un servidor sin GPU dedicada, la CPU, la RAM, la red y el almacenamiento pasan delante. En un equipo Mini-ITX, la caja puede elegirse antes porque sus límites físicos condicionan casi todo.
| Decisión inicial | Qué condiciona después |
|---|---|
| CPU | Socket, chipset, placa, generación de RAM, refrigeración y parte del consumo. |
| GPU | Rendimiento gráfico, VRAM, fuente, conectores, caja, ventilación y monitor. |
| Placa base | Formato de caja, ranuras, almacenamiento, red, puertos y ampliaciones. |
| Caja | Formato, medidas máximas, posiciones de radiador y facilidad de montaje. |
| Presupuesto | Nivel de rendimiento, capacidad, funciones secundarias y margen futuro. |
Cómo elegir el procesador o CPU
Elige la CPU por el rendimiento que ofrece en tus tareas, el coste de toda su plataforma y el consumo, no únicamente por los GHz, la cantidad de núcleos o el nombre de la gama. Intel explica que la frecuencia es solo uno de los factores del rendimiento; las diferencias de arquitectura, caché, núcleos e instrucciones impiden comparar dos procesadores distintos con un único número.
Qué debes comparar
- Rendimiento por núcleo y multinúcleo: su importancia depende del programa. Algunas tareas aprovechan muchos hilos y otras dependen más de pocos núcleos rápidos.
- Pruebas en tus aplicaciones: prioriza benchmarks recientes con la misma versión, ajustes y hardware comparable.
- Rendimiento en juegos: debe evaluarse con una GPU suficientemente potente para que la CPU pueda marcar diferencias. A resoluciones o ajustes limitados por la gráfica, varios procesadores pueden ofrecer resultados muy parecidos.
- Gráficos integrados: son útiles si no necesitas una GPU dedicada, como respaldo de diagnóstico o para determinadas funciones de vídeo, pero no todos los modelos los incluyen o habilitan.
- Consumo y temperatura: influyen en la placa, la fuente, el disipador, el ruido y el rendimiento sostenido.
- Plataforma completa: suma CPU, placa, RAM y refrigeración. Un procesador barato puede dejar de serlo si exige una placa o memoria más costosas.
- Actualización futura: valora qué otras CPU admite la plataforma, pero no pagues una gran prima por una ampliación hipotética que quizá nunca realizarás.
Cuántos núcleos necesitas
No existe una cifra universal. Los núcleos adicionales son útiles cuando las aplicaciones distribuyen bien la carga, cuando ejecutas varias tareas exigentes a la vez o cuando el proyecto profesional escala con muchos hilos. En cambio, una aplicación poco paralelizada puede rendir mejor con una arquitectura más rápida aunque el procesador tenga menos núcleos.
Compara el resultado medido en tu flujo de trabajo. Dos CPU con el mismo número de núcleos o la misma frecuencia pueden rendir de manera muy distinta, y algunos diseños combinan clases de núcleo diferentes.
Procesador con o sin gráficos integrados
Si no vas a comprar una tarjeta gráfica dedicada, la CPU debe disponer de gráficos integrados funcionales y la placa base debe ofrecer una salida de vídeo compatible. Que la placa tenga HDMI o DisplayPort no genera imagen por sí solo.
Si instalarás una GPU dedicada, los gráficos integrados pueden seguir siendo útiles para diagnóstico o para funciones concretas, pero no son imprescindibles en todos los equipos. Revisa el modelo exacto: las letras y denominaciones que indican su presencia cambian según el fabricante y la generación.
Cómo decidir entre dos procesadores
Compara, en este orden:
- Rendimiento en tus programas o juegos prioritarios.
- Precio total de CPU, placa, memoria y refrigeración.
- Consumo, temperatura y nivel de ruido posible.
- Conexiones y capacidad de ampliación que necesitas.
- Disponibilidad, garantía y política de devolución.
No subas de gama si la mejora se queda fuera de tu uso o obliga a recortar una GPU, una fuente, la RAM o el almacenamiento que sí condicionan el resultado. Puedes contrastar modelos concretos en el comparador de componentes.
↑ Volver al índiceCómo elegir la tarjeta gráfica
La GPU procesa la imagen y acelera muchas cargas de gaming, vídeo, 3D e inteligencia artificial. Su importancia depende del software y del objetivo. Para elegirla bien, necesitas combinar rendimiento real, memoria gráfica, compatibilidad del programa, consumo, medidas y conexiones. Antes de decidir, revisa modelos y especificaciones en la biblioteca de componentes.
En gaming: empieza por resolución, calidad y FPS
Busca pruebas de juegos representativos a la resolución y los ajustes que utilizarás. No mezcles resultados de 1080p con 4K ni pruebas con distintas calidades, escalado o generación de fotogramas. Observa tanto la media como la estabilidad del rendimiento cuando las fuentes la publiquen.
Las tecnologías de reescalado, reconstrucción, generación de fotogramas y trazado de rayos pueden cambiar mucho el resultado. Comprueba qué admite cada juego y distingue el rendimiento nativo del obtenido con esas funciones. Una característica de software no sustituye automáticamente una potencia o una memoria insuficientes.
Para trabajar: comprueba primero la compatibilidad del software
En edición, renderizado, cálculo o IA local, el rendimiento bruto no es el único criterio. Revisa la documentación del programa, el motor de render y los complementos:
- Fabricantes y arquitecturas admitidos.
- APIs o tecnologías requeridas.
- Controladores recomendados o certificados.
- Capacidad de VRAM necesaria para los proyectos.
- Compatibilidad de codificación y decodificación de vídeo.
- Posibilidad real de utilizar varias GPU, si te lo planteas.
Una tarjeta excelente en juegos puede no ser la mejor para una aplicación que depende de una tecnología concreta. Valora el tiempo de trabajo que ahorra y no solo sus FPS.
Cuánta VRAM necesitas
La memoria de vídeo guarda texturas, geometría, búferes y otros datos utilizados por la GPU. AMD señala que disponer de VRAM suficiente es importante para mantener gráficos detallados y fluidos, pero la capacidad por sí sola no define la velocidad de una tarjeta.
No existe una cantidad válida para todos. La necesidad cambia con la resolución, la calidad de texturas, el juego, las modificaciones, el motor de render y el tamaño del proyecto. En aplicaciones donde toda la escena debe caber en la VRAM, superar la capacidad disponible puede impedir usar la GPU o degradar mucho el flujo. Consulta mediciones del software y proyectos comparables a los tuyos.
Potencia, conectores y medidas
Comprueba en la ficha del modelo exacto:
- Consumo o potencia gráfica publicada.
- Potencia de fuente recomendada para el sistema.
- Número y tipo de conectores de alimentación.
- Longitud, altura, grosor y ranuras ocupadas.
- Salidas de vídeo y resolución o frecuencia admitidas.
Las recomendaciones de fuente dependen de la configuración utilizada por el fabricante. AMD y NVIDIA advierten en sus fichas que los requisitos pueden cambiar según el resto del sistema. Utilízalos como referencia mínima para el escenario indicado y comprueba también CPU, unidades, ventiladores y posibles picos.
Una misma GPU puede venderse en modelos personalizados con tamaños, refrigeración, límites de potencia y conectores distintos. No copies las dimensiones de otro ensamblador ni des por hecho que todas las versiones caben en la misma caja.
↑ Volver al índiceCómo elegir la placa base
La placa debe ser compatible con la CPU y ofrecer las conexiones que vas a utilizar. Gastar más en ella no aumenta automáticamente el rendimiento, pero una elección demasiado limitada puede impedir instalar el procesador, aprovechar la memoria o ampliar el equipo. El comprobador de compatibilidad puede detectar los conflictos principales antes de revisar la documentación oficial.
Socket, chipset y BIOS
Comprueba tres niveles:
- Socket: CPU y placa deben compartir la interfaz correcta.
- Chipset y diseño de la placa: el fabricante debe declarar compatible el procesador exacto.
- Versión de BIOS: la lista oficial de CPU suele indicar desde qué versión funciona cada modelo.
Compartir socket no garantiza compatibilidad. ASUS, por ejemplo, publica listas QVL de procesadores donde indica los modelos probados y la BIOS necesaria. Si la placa necesita actualizarse antes de reconocer la CPU, comprueba si la tienda garantiza una versión reciente o si el modelo permite actualizar la BIOS sin tener instalado un procesador compatible.
Elige el formato adecuado
- ATX: suele ofrecer más ranuras y conexiones, pero necesita una caja compatible.
- Micro-ATX: reduce tamaño y puede conservar lo esencial, aunque normalmente dispone de menos expansión física.
- Mini-ITX: permite equipos compactos, con menos ranuras y un montaje que exige revisar muy bien espacio y refrigeración.
El formato no define por sí solo la calidad. Compara las conexiones concretas del modelo y la distribución de ranuras.
Haz una lista de conexiones necesarias
| Elemento | Qué debes comprobar |
|---|---|
| RAM | Generación DDR, ranuras, capacidad máxima, velocidades y QVL. |
| SSD M.2 | Cantidad, tamaños, interfaz, generación PCIe y disipadores incluidos. |
| SATA | Número de puertos y posibles desactivaciones al utilizar determinadas ranuras M.2. |
| PCIe | Tamaño físico, generación, líneas eléctricas y espacio que dejará la GPU. |
| USB trasero | Cantidad, velocidades, USB-C y posibles salidas de vídeo por USB-C si las necesitas. |
| USB frontal | Cabeceras internas compatibles con los puertos de la caja. |
| Red | Velocidad Ethernet, Wi-Fi, Bluetooth y antenas incluidas. |
| Ventiladores y bombas | Número de cabeceras, corriente admitida y control PWM o DC. |
| Iluminación | Cabeceras RGB de 12 V o ARGB de 5 V; no son intercambiables. |
| Audio | Salidas requeridas, conexión frontal y funciones específicas. |
Alimentación y funciones adicionales
Una CPU de alto consumo necesita una placa capaz de mantenerla dentro de sus especificaciones bajo carga sostenida. Las especificaciones del VRM no siempre permiten una comparación sencilla, por lo que conviene consultar análisis técnicos del modelo exacto cuando se utilizará con un procesador exigente.
Funciones como diagnóstico mediante LED o códigos, botón para actualizar la BIOS, varias ranuras M.2, red más rápida o más puertos USB pueden justificar una placa superior si realmente las utilizarás. No pagues por overclocking, iluminación o expansión que no forma parte de tu plan.
↑ Volver al índiceCómo elegir la memoria RAM
Para elegir la RAM debes decidir capacidad, generación, cantidad de módulos y una velocidad razonable para la plataforma. La memoria más rápida del catálogo no siempre aporta la mejor relación entre coste, rendimiento y estabilidad. Para comparar capacidad, generación y velocidad entre kits, utiliza el comparador.
Elige primero la capacidad
La capacidad insuficiente provoca pausas y obliga al sistema a utilizar con más frecuencia el almacenamiento. La capacidad sobrante no acelera una tarea que ya disponía de toda la memoria necesaria.
Como orientación general, no como regla universal:
- 16 GB pueden cubrir ofimática, estudio, navegación y usos ligeros.
- 32 GB ofrecen un margen cómodo para gaming actual, multitarea y creación de contenido general.
- 64 GB o más cobran sentido en vídeo pesado, escenas 3D grandes, máquinas virtuales, grandes conjuntos de datos y otros trabajos profesionales.
La cifra correcta es la que exige tu software y el tamaño real de tus proyectos. Si ya tienes un equipo parecido, observa el uso de memoria durante las cargas más exigentes.
DDR4 y DDR5 no son intercambiables
La CPU y la placa deben admitir la misma generación que el kit. Aunque ciertas plataformas puedan ofrecer placas distintas para DDR4 o DDR5, una placa concreta utiliza una de ellas. Las muescas y la señal eléctrica son diferentes.
Uno, dos o cuatro módulos
En una plataforma de doble canal, un kit de dos módulos instalado en las ranuras recomendadas permite utilizar ambos canales. Un único módulo puede reducir el ancho de banda. Cuatro módulos no duplican automáticamente los canales y pueden hacer más difícil mantener velocidades altas, según la CPU, la placa, el kit y la BIOS.
Compra un kit validado como conjunto en lugar de mezclar módulos por separado. Aunque dos memorias compartan marca y especificaciones visibles, pueden utilizar componentes internos distintos y no se garantiza que funcionen juntas con el perfil anunciado.
Velocidad, latencia, XMP y EXPO
Compara la tasa de transferencia y las latencias dentro de la misma generación, pero revisa pruebas de la plataforma completa. Los perfiles XMP y EXPO permiten cargar ajustes definidos en el kit; pueden requerir activación en la BIOS y su estabilidad depende de la CPU, la placa, la BIOS, el número de módulos y el propio kit.
La QVL de la placa recoge memorias verificadas por el fabricante en determinadas configuraciones. No incluir un kit no demuestra que sea incompatible, pero elegir uno validado aporta una comprobación adicional, especialmente en capacidades altas, cuatro módulos o velocidades exigentes.
↑ Volver al índiceCómo elegir el almacenamiento
Empieza por la capacidad necesaria y después decide interfaz, rendimiento y resistencia. Un SSD muy rápido pero demasiado pequeño puede ser menos práctico que una unidad equilibrada donde quepan el sistema, las aplicaciones y los proyectos activos. Puedes filtrar unidades por formato, interfaz y capacidad en la biblioteca de componentes.
Calcula la capacidad con margen
Suma el espacio que ocupan el sistema operativo, programas, juegos, bibliotecas y archivos de trabajo. Añade margen para actualizaciones, cachés, temporales y crecimiento. El rendimiento y la vida útil de una unidad también pueden verse afectados si trabaja constantemente casi llena.
Puedes combinar:
- Un SSD principal para sistema, aplicaciones y juegos.
- Un segundo SSD para proyectos, bibliotecas o más juegos.
- Un HDD para archivos grandes cuando prima el coste por capacidad y no la velocidad.
- Almacenamiento externo o en red para copias de seguridad.
Disponer de varias unidades dentro del PC no sustituye una copia de seguridad. Si los datos son importantes, conserva copias separadas siguiendo una estrategia adecuada.
M.2 no significa necesariamente NVMe
M.2 describe principalmente un formato físico. Kingston explica que existen SSD M.2 que utilizan SATA y otros que utilizan PCIe con NVMe. La placa debe admitir la interfaz y el tamaño de la unidad en la ranura concreta.
Consulta el manual porque una ranura M.2 puede:
- Admitir solo PCIe/NVMe o también SATA.
- Funcionar a una generación o número de líneas determinados.
- Compartir recursos con puertos SATA o ranuras PCIe.
- Aceptar longitudes específicas, como 2280 u otras indicadas.
PCIe 3.0, 4.0 o 5.0
Una generación superior ofrece más ancho de banda teórico, pero el beneficio real depende de la unidad y de la carga. El arranque, la navegación y muchos juegos pueden mostrar diferencias menores que una transferencia secuencial grande o un trabajo profesional intensivo.
Comprueba la compatibilidad de la ranura y si merece la pena pagar más para tus tareas. Una unidad de alta velocidad también puede necesitar un disipador adecuado; revisa si la placa lo incluye y las instrucciones del fabricante.
Qué especificaciones mirar además de la velocidad máxima
- Capacidad útil.
- Rendimiento sostenido y bajo cargas similares a las tuyas.
- Resistencia declarada y garantía.
- Tipo de memoria y presencia o estrategia de caché cuando sea relevante.
- Temperaturas y necesidad de disipación.
- Software, cifrado o protección ante pérdida de energía si el uso lo exige.
No compares dos SSD solo por la lectura secuencial anunciada. Esa cifra representa una clase concreta de carga y no resume su comportamiento completo.
↑ Volver al índiceCómo elegir la fuente de alimentación
La fuente debe ofrecer potencia suficiente, los conectores correctos, compatibilidad física y una calidad adecuada. No la elijas con el dinero que sobre: alimenta todos los componentes y puede acompañar al equipo durante varias actualizaciones.
Una fuente adecuada también debe ofrecer los conectores exactos, cables compatibles, protecciones, dimensiones correctas y calidad suficiente para el equipo completo.
Cuántos vatios necesita el PC
Parte del consumo de la CPU y la GPU, añade el resto de componentes y obtén una estimación con la calculadora PSU de PC Unlocked. Contrasta el resultado con la potencia recomendada por el fabricante de la tarjeta gráfica para la configuración de referencia.
Deja un margen razonable para:
- Picos transitorios de consumo.
- Cargas sostenidas de CPU y GPU.
- Envejecimiento y temperatura de funcionamiento.
- Una ampliación prevista de manera concreta.
- Un funcionamiento eficiente y silencioso.
El margen no significa duplicar la potencia sin motivo. Una fuente desproporcionada puede encarecer el equipo sin mejorar su rendimiento. Sigue las especificaciones de los fabricantes de CPU, GPU y fuente para el conjunto concreto.
Comprueba todos los conectores
- ATX principal para la placa.
- EPS/CPU de 8 pines y conexiones adicionales si la placa las requiere.
- PCIe de 6 u 8 pines o 12V-2×6 según la tarjeta gráfica.
- SATA para unidades, controladoras y accesorios.
- Cantidad de cables independientes recomendada para alimentar la GPU.
No confundas conectores EPS/CPU con PCIe aunque ambos puedan tener ocho posiciones. No utilices cables modulares de otra fuente salvo que el fabricante confirme la compatibilidad con los modelos exactos: el conector del lado de la fuente no está universalmente estandarizado.
ATX 3.1 y 12V-2×6
Si la GPU utiliza un conector moderno de 16 pines, una fuente compatible puede ofrecer un cable nativo y requisitos diseñados para cargas transitorias actuales. Comprueba la norma exacta y las indicaciones tanto de la fuente como de la gráfica; no compres por la etiqueta de una generación si tu configuración no necesita sus funciones.
El conector 12V-2×6 debe insertarse completamente, sin dejarlo parcialmente conectado, y el cable debe colocarse respetando las recomendaciones de curvatura y espacio del fabricante.
La certificación de eficiencia no resume la calidad
Una certificación como 80 PLUS informa principalmente sobre eficiencia bajo condiciones de prueba. Corsair explica que una mayor eficiencia implica menos energía perdida como calor, pero esa etiqueta no describe por sí sola regulación, rizado, ruido, protecciones, componentes internos o garantía.
Busca análisis técnicos del modelo exacto y comprueba protecciones, garantía, temperatura nominal, nivel acústico y reputación de la plataforma. Dos fuentes de la misma marca o potencia pueden pertenecer a gamas muy diferentes.
Modular, semimodular o no modular
La modularidad afecta principalmente al montaje y al cableado, no al rendimiento. En una fuente modular conectas solo los cables necesarios; en una no modular están fijados. Elige según la caja, el presupuesto y la facilidad de instalación, sin sacrificar calidad eléctrica por esta característica.
↑ Volver al índiceCómo elegir la caja del PC
La caja debe admitir físicamente todos los componentes y permitir refrigerarlos. El aspecto es importante, pero debe evaluarse después de comprobar formato, medidas, ventilación, conexiones y facilidad de montaje. Consulta medidas de modelos concretos en la biblioteca antes de cerrar la configuración.
Compatibilidad básica
| Componente | Medida o requisito que debes comprobar |
|---|---|
| Placa base | Formatos admitidos y posición de los separadores. |
| Tarjeta gráfica | Longitud, altura, grosor, ranuras y espacio con ventiladores o radiador frontal. |
| Disipador por aire | Altura máxima y posibles interferencias laterales. |
| Refrigeración líquida | Posición y tamaño de radiador, grosor total con ventiladores y espacio con placa y RAM. |
| Fuente | Formato, longitud y espacio restante para cables y bandejas. |
| Almacenamiento | Bandejas de 2,5 y 3,5 pulgadas y posibles incompatibilidades con fuente o radiadores. |
| Ventiladores | Tamaños, cantidad de posiciones, unidades incluidas y control. |
Las medidas máximas publicadas pueden depender de retirar una bandeja o de no instalar un radiador. Descarga el manual y revisa los esquemas de la configuración exacta que utilizarás.
Flujo de aire y ruido
Una caja necesita una entrada y salida de aire razonables para el consumo del sistema. Un frontal de malla suele facilitar la entrada, pero el resultado depende del diseño completo, los ventiladores, filtros y obstáculos. Más ventiladores no siempre significan menos ruido: importa su tamaño, calidad, curva y la resistencia al paso del aire.
Valora:
- Entradas sin obstrucciones excesivas.
- Filtros accesibles para limpiar.
- Ventiladores incluidos y su tipo de control.
- Espacio para ordenar cables sin bloquear el aire.
- Paneles y vibraciones.
- Facilidad para desmontar y mantener el equipo.
Puertos frontales
Comprueba que la placa tenga las cabeceras internas necesarias para USB-A, USB-C y audio frontal. Una caja puede incluir un puerto que quede inutilizado si la placa no dispone del conector correspondiente.
↑ Volver al índiceCómo elegir la refrigeración del procesador y la caja
El sistema de refrigeración debe mantener el procesador dentro de sus condiciones de funcionamiento durante tus cargas, con un ruido aceptable y sin interferir con otros componentes. La calculadora de refrigeración ayuda a estimar qué nivel necesita el procesador elegido.
Comprueba la compatibilidad completa del disipador
No basta con el socket. Noctua recomienda cruzar CPU, placa, caja y RAM porque pueden existir interferencias, limitaciones de altura o anclajes especiales. Comprueba:
- Socket y kit de montaje incluidos.
- Capacidad recomendada para la CPU y la carga prevista.
- Altura máxima admitida por la caja.
- Altura de la RAM y espacio sobre las ranuras.
- Interferencia con la primera ranura PCIe o disipadores de la placa.
- Orientación y acceso a conectores.
Aire o refrigeración líquida
Ambas soluciones pueden ser adecuadas. Un disipador por aire suele ser sencillo y tiene menos piezas móviles; una refrigeración líquida todo en uno puede trasladar el calor a un radiador y facilitar determinadas configuraciones, pero añade bomba, tubos y requisitos de montaje.
No compares solo el diámetro del ventilador o el tamaño del radiador. Busca pruebas normalizadas de temperatura y ruido con una carga semejante. Una líquida no es automáticamente más silenciosa y un gran disipador por aire no cabe en todas las cajas.
Ventiladores de la caja
Como punto de partida, el sistema necesita introducir aire fresco y expulsar el caliente. La cantidad adecuada depende del consumo, la caja y la refrigeración instalada. Comprueba el sentido real del flujo, las posiciones admitidas, la conexión PWM o DC y la corriente máxima de las cabeceras.
Evita conectar dispositivos ARGB de 5 V a cabeceras RGB de 12 V. Si utilizas una controladora, confirma alimentación, conectores propietarios y compatibilidad con el software o la placa.
↑ Volver al índiceQué componentes debes priorizar según el uso del PC
Esta tabla sirve como punto de partida. La prioridad exacta cambia según el programa, el monitor y el tamaño de los proyectos. También puedes partir de las configuraciones recomendadas y adaptarlas a tu caso.
| Uso principal | Prioridades habituales | Qué debes verificar |
|---|---|---|
| Ofimática, estudio y navegación | CPU equilibrada con gráficos integrados, SSD y RAM suficiente. | Salidas de vídeo, conectividad, ruido y posibilidad de ampliar almacenamiento o memoria. |
| Gaming a 1080p | GPU y CPU equilibradas según calidad y FPS. | Pruebas de los juegos, monitor, VRAM, consumo y rendimiento mínimo. |
| Gaming a 1440p o 4K | La GPU suele ganar peso a medida que aumenta la carga gráfica. | Rendimiento a la resolución exacta, VRAM, escalado, fuente y refrigeración. |
| eSports y FPS muy altos | CPU rápida, GPU suficiente y memoria bien configurada. | Rendimiento del juego concreto, latencia, estabilidad y frecuencia del monitor. |
| Edición de vídeo | CPU, GPU compatible, RAM y almacenamiento rápido y amplio. | Códecs, resolución, efectos, aceleración del editor, caché y exportación. |
| Renderizado 3D | GPU y VRAM o CPU, según el motor; además de RAM. | Motor de render, compatibilidad, tamaño de escena, memoria y controladores. |
| Fotografía y diseño | RAM, CPU, SSD y monitor adecuado. | Tamaño de archivos, aceleración disponible, color, cachés y copias de seguridad. |
| Programación y máquinas virtuales | CPU, RAM y SSD. | Número de entornos simultáneos, compilación, contenedores y capacidad de memoria. |
| Streaming | CPU/GPU con codificador adecuado, RAM, red y almacenamiento. | Juego y emisión simultáneos, códec, resolución, bitrate y plataforma. |
| IA local | GPU compatible y VRAM, RAM y almacenamiento. | Modelo, cuantización, framework, sistema operativo y compatibilidad de software. |
Si el PC tendrá dos usos exigentes, dimensiona cada requisito por separado y conserva el mayor cuando compartan recurso. Por ejemplo, el gaming puede definir la GPU y la edición de vídeo puede elevar la RAM y el almacenamiento. Después comprueba que la fuente y la refrigeración cubren el conjunto completo.
↑ Volver al índiceDónde merece la pena gastar más y dónde puedes ahorrar
No hay porcentajes universales. La mejor distribución es la que evita que una pieza secundaria quite presupuesto al componente que determina tu objetivo. Para convertir estas prioridades en cifras, consulta la guía sobre cómo repartir el presupuesto al montar un PC.
Suele merecer la pena invertir en
- El componente que acelera tu carga principal: GPU para determinados juegos y motores, CPU para tareas que dependan de ella, o RAM y almacenamiento cuando la capacidad sea crítica.
- Una fuente de calidad adecuada: con potencia, conectores, protecciones y garantía acordes al equipo.
- Capacidad suficiente de RAM y almacenamiento: quedarse corto puede afectar al uso diario desde el primer momento.
- Refrigeración y caja capaces de mantener el rendimiento: especialmente en cargas largas o equipos de alto consumo.
- Un monitor adecuado al uso: es el componente con el que ves el resultado de toda la configuración.
Puedes ahorrar cuando no necesitas
- Una placa con más ranuras, red o puertos de los que utilizarás.
- Overclocking, iluminación o acabados premium.
- Una refrigeración líquida sobredimensionada para una CPU moderada.
- Una fuente con muchísima más potencia que la configuración y las mejoras previstas.
- El SSD con mayor velocidad secuencial si tus cargas no la aprovechan.
- Una caja enorme para un equipo con pocas unidades y una GPU compacta.
- La generación más reciente cuando la anterior ofrece mejor valor y cumple el objetivo.
Ahorrar no significa comprar el componente más barato. Significa eliminar funciones que no aportan valor en tu caso sin reducir compatibilidad, fiabilidad ni rendimiento necesario.
antes de pagar por una mejora, termina esta frase: «Este componente más caro me permitirá…». Si no puedes relacionarlo con un programa, una medida, una conexión, menos ruido o una ampliación real, probablemente no es prioritario.
Cómo comparar modelos concretos antes de comprar
Una vez definida la clase de componente, compara modelos exactos. No te limites al primer resultado ni a una lista de «los mejores» sin metodología. El comparador de PC Unlocked reúne las diferencias relevantes en una misma vista.
Utiliza una ficha de decisión
| Criterio | Pregunta que debes responder |
|---|---|
| Compatibilidad | ¿Funciona con los modelos exactos y cabe físicamente? |
| Rendimiento | ¿Cumple el objetivo en pruebas comparables a mi uso? |
| Capacidad | ¿Tiene RAM, VRAM o almacenamiento suficientes? |
| Consumo y ruido | ¿Puedo alimentarlo y refrigerarlo con el nivel acústico deseado? |
| Conexiones | ¿Incluye todos los puertos, ranuras y cables necesarios? |
| Precio total | ¿Obliga a encarecer placa, fuente, caja o refrigeración? |
| Garantía y soporte | ¿Quién gestiona la garantía y existe documentación y firmware? |
| Disponibilidad | ¿Lo vende un comercio fiable y es realmente el modelo anunciado? |
Distingue especificaciones de resultados
Las fichas oficiales sirven para confirmar compatibilidad, interfaces, medidas y funciones. Para conocer rendimiento, temperatura y ruido, busca análisis reproducibles del modelo exacto. Una frecuencia, un número de núcleos o una velocidad máxima no resumen por sí solos la experiencia.
Compara siempre la misma versión del producto
Presta atención al código completo. Pueden existir variantes con distinta memoria, disipador, longitud, conectividad o revisión interna. En marketplaces, comprueba quién vende y envía, el estado del producto, la política de devolución y que las especificaciones no mezclen varias variantes.
No decidas únicamente por el precio del día
Una oferta solo es buena si el producto sigue siendo compatible y adecuado. Compara el precio habitual, la alternativa inmediata y el coste que provoca en el resto del equipo. Una GPU rebajada que exige cambiar fuente y caja puede no ser la opción más rentable.
↑ Volver al índiceChecklist final: cómo saber si los componentes son compatibles
Antes de comprar, responde afirmativamente a cada punto con la ficha o el manual del modelo exacto. Puedes trasladar la lista al configurador manual y revisar las relaciones principales con el comprobador.
| Relación | Comprobación necesaria |
|---|---|
| CPU ↔ placa | Mismo socket, CPU incluida en la lista oficial y versión de BIOS suficiente. |
| CPU ↔ gráficos | Gráficos integrados si no habrá GPU dedicada y salidas de vídeo utilizables en la placa. |
| CPU ↔ refrigeración | Anclaje, capacidad, kit incluido y ausencia de incompatibilidades. |
| CPU/placa ↔ RAM | Generación DDR, capacidad, cantidad de módulos, velocidad y configuración admitidas. |
| Placa ↔ caja | Formato compatible y separadores en las posiciones correctas. |
| GPU ↔ placa | Ranura física adecuada y líneas o generación suficientes para el uso. |
| GPU ↔ caja | Longitud, altura, grosor y espacio con ventiladores, radiadores y otras tarjetas. |
| GPU/sistema ↔ fuente | Potencia, conectores, cables y recomendaciones para la configuración completa. |
| Fuente ↔ caja | Formato, longitud y espacio para cables. |
| SSD ↔ placa | Interfaz, tamaño, generación, ranura y recursos compartidos. |
| Refrigeración ↔ caja/placa/RAM | Altura o radiador, grosor, orientación y posibles interferencias. |
| Caja ↔ ventiladores | Tamaño, posiciones, unidades incluidas y flujo de aire. |
| Placa ↔ caja y accesorios | Cabeceras USB, audio, ventiladores, bomba, RGB/ARGB y corriente admitida. |
| GPU ↔ monitor | Salidas, cable, resolución, frecuencia y tecnologías de sincronización necesarias. |
| Hardware ↔ software | Sistema operativo, controladores, tecnologías y requisitos de los programas. |
Una comprobación automática puede detectar conflictos claros, pero la BIOS instalada, las líneas compartidas, una revisión concreta o una interferencia física pueden requerir la documentación del modelo exacto.
Los configuradores pueden detectar incompatibilidades evidentes, pero la comprobación definitiva debe incluir manuales y listas oficiales. Una herramienta puede desconocer la BIOS instalada, una interferencia concreta, una revisión de producto o el reparto de líneas de una placa.
↑ Volver al índiceErrores habituales al elegir los componentes de un PC
La mayoría de errores nacen de elegir cada pieza por separado. Utiliza esta lista como control final antes de comprar o guarda la selección en el configurador para revisarla como conjunto.
- Empezar por una oferta sin definir el uso. El descuento no convierte una pieza inadecuada en una buena compra.
- Copiar una configuración sin adaptar monitor y programas. Dos usuarios con el mismo presupuesto pueden necesitar equipos distintos.
- Elegir la CPU solo por núcleos o GHz. Compara el rendimiento medido y el coste de la plataforma.
- Gastar demasiado en CPU y dejar corta la GPU. Es frecuente en configuraciones destinadas principalmente a juegos exigentes.
- Comprar una GPU por la VRAM. La capacidad es importante, pero no sustituye el rendimiento, la arquitectura ni la compatibilidad del software.
- Comprar placa por socket y olvidar la BIOS. La CPU debe figurar en la lista oficial con una versión compatible.
- Pagar por una placa premium sin utilizar sus funciones. Más cara no significa automáticamente más FPS.
- Mezclar DDR4 y DDR5 o kits distintos. Las generaciones no son intercambiables y mezclar módulos puede complicar la estabilidad.
- Elegir demasiada poca RAM. La falta de capacidad afecta a la multitarea y a proyectos grandes.
- Confundir M.2 con NVMe. Comprueba formato, interfaz y compatibilidad de la ranura.
- Comparar SSD solo por lectura secuencial. Capacidad, rendimiento sostenido, resistencia y garantía también importan.
- Elegir la fuente solo por vatios o eficiencia. Revisa conectores, calidad, protecciones, formato y garantía.
- Reutilizar cables modulares sin confirmación. Utiliza los de la fuente o los expresamente validados por su fabricante.
- No medir la GPU, el disipador o el radiador. La compatibilidad eléctrica no garantiza que las piezas quepan.
- Escoger una caja cerrada para un equipo de alto consumo. El flujo de aire debe ser adecuado al conjunto.
- Suponer que todos los procesadores muestran imagen. Verifica los gráficos integrados si no habrá GPU dedicada.
- Olvidar puertos y cabeceras. La caja y la placa deben poder conectar USB-C, ventiladores y accesorios.
- Comprar pensando en mejoras indefinidas. Paga por ampliaciones probables y concretas, no por todas las posibilidades imaginables.
- Olvidar sistema operativo, monitor y periféricos en el presupuesto.
- Comprar todos los componentes sin una última revisión conjunta. Una lista válida pieza a pieza puede contener incompatibilidades entre ellas.
Preguntas frecuentes sobre cómo elegir componentes para un PC
¿Qué componente debo elegir primero?
Primero define uso, programas, monitor y presupuesto. Después empieza por el componente que más condiciona tu objetivo: normalmente GPU y CPU en gaming; GPU y VRAM en determinados motores de render; o CPU, RAM y almacenamiento en otras cargas. El resto debe derivarse de esa decisión. El configurador guiado puede ordenar estas decisiones contigo.
¿Es mejor elegir primero el procesador o la placa base?
Normalmente conviene elegir la CPU o, al menos, la plataforma antes que el modelo de placa. Después selecciona una placa compatible que ofrezca las conexiones y la alimentación necesarias. Una excepción sería reutilizar una placa que ya tienes, en cuyo caso la lista oficial de compatibilidad limita las CPU posibles.
¿Cómo sé si un procesador y una placa son compatibles?
Comprueba que comparten socket, que la CPU aparece en la lista oficial del modelo exacto de placa y que la BIOS instalada es igual o posterior a la versión mínima indicada. El socket por sí solo no basta.
¿Cuánto debería gastar en la tarjeta gráfica?
No existe un porcentaje universal. Gasta lo necesario para alcanzar la resolución, calidad y FPS deseados sin recortar fuente, CPU, RAM o refrigeración por debajo de lo necesario. En trabajos profesionales, calcula el valor por el tiempo que ahorra y la compatibilidad con el software.
¿Cuánta memoria RAM necesito?
Depende del software y del tamaño de los proyectos. Como orientación, 16 GB pueden cubrir usos ligeros; 32 GB ofrecen un margen cómodo para gaming y creación general; y 64 GB o más se justifican en cargas profesionales pesadas. Comprueba los requisitos y el consumo real de tus aplicaciones.
¿Necesito una tarjeta gráfica dedicada?
No siempre. Puedes utilizar gráficos integrados si la CPU los incluye, la placa tiene una salida compatible y su rendimiento cubre tu uso. Para juegos exigentes, renderizado por GPU u otras tareas aceleradas, normalmente necesitarás una tarjeta dedicada adecuada.
¿Una placa base más cara hace que el PC sea más rápido?
No de forma automática. Puede permitir que una CPU exigente mantenga su rendimiento y ofrecer más conexiones o ajustes, pero pagar por más puertos, iluminación o expansión no aumenta por sí solo los FPS. Elige una placa suficiente para el procesador y las funciones que utilizarás.
¿Es mejor comprar DDR4 o DDR5?
Depende de la plataforma, el precio total y el rendimiento en tus tareas. No se eligen de forma aislada: CPU y placa deben admitir la generación. Compara el coste conjunto de procesador, placa y kit de memoria.
¿Cuántos vatios debe tener la fuente?
Depende de CPU, GPU y resto del sistema. Utiliza una calculadora fiable, consulta la recomendación del fabricante de la gráfica y deja un margen razonable. Además de los vatios, comprueba calidad, conectores, cables, formato y garantía.
¿Cómo sé si la tarjeta gráfica cabe en la caja?
Compara longitud, altura, grosor y ranuras ocupadas del modelo exacto con los límites de la caja. Resta el espacio que ocupen ventiladores o radiadores y comprueba también el recorrido del conector y del cable de alimentación.
¿Merece la pena comprar componentes pensando en futuras actualizaciones?
Sí cuando la ampliación es probable y concreta, por ejemplo añadir RAM, otra unidad o una GPU de consumo conocido. No suele compensar pagar una gran prima por posibilidades indefinidas que quizá no utilices antes de cambiar de plataforma.
¿Puedo fiarme de un configurador de compatibilidad?
Es una primera barrera útil, pero no sustituye los manuales. Verifica BIOS, QVL, medidas, recursos compartidos, conectores y requisitos del software en la documentación oficial.
Conclusión: el mejor componente es el que encaja en el conjunto
Elegir bien un PC no consiste en reunir la CPU más rápida, la placa con más conexiones y la fuente con más vatios. Consiste en conseguir que todas las piezas respondan al mismo objetivo, sean compatibles y respeten el presupuesto.
Antes de comprar, recuerda estas cinco reglas:
- Define el uso con programas, resolución y rendimiento concretos.
- Compara resultados reales, no una única especificación.
- Calcula el precio de la plataforma y del equipo completo.
- Comprueba BIOS, memoria, interfaces, alimentación y medidas.
- Revisa de nuevo la lista completa antes de pagar.
Con este proceso puedes pasar de «quiero un ordenador potente» a una configuración justificable: cada pieza tendrá una función, cada euro responderá a una prioridad y cada compatibilidad habrá sido verificada. El siguiente paso es comparar modelos que cumplan estos requisitos y, después, montar el equipo siguiendo sus manuales.
Cuando tengas una selección, crea el conjunto en el configurador de PC Unlocked, compruébalo en Compatibilidad y continúa con la guía de montaje paso a paso.
Fuentes técnicas consultadas
La guía se ha contrastado con documentación oficial y recursos técnicos de fabricantes y organismos del sector. Para elegir un producto concreto, consulta siempre la ficha, el manual y la página de soporte del modelo exacto:
- Intel: cómo elegir una CPU y valorar núcleos, frecuencia y funciones
- Intel: qué significa la frecuencia de un procesador
- AMD: procesadores Ryzen de sobremesa y especificaciones de plataforma
- ASUS: consulta de listas QVL de CPU y memoria
- NVIDIA: comparación de especificaciones, potencia y conectores de tarjetas GeForce
- AMD: función de la memoria gráfica o VRAM
- AMD: ejemplo de requisitos de potencia y advertencia sobre variaciones entre sistemas
- Kingston: capacidad, velocidad y configuración de memoria RAM
- Kingston: M.2 SATA y M.2 NVMe
- Kingston: diferencias entre NVMe, PCIe, SATA y M.2
- Seasonic: cómo elegir una fuente de alimentación
- Seasonic: formatos de fuente, ATX 3.1 y conector 12V-2×6
- Corsair: qué indican las certificaciones de eficiencia de una fuente
- Noctua: compatibilidad entre disipador, CPU, placa, caja y RAM
- PCI-SIG: especificaciones oficiales de PCI Express
- Microsoft: especificaciones y requisitos de Windows 11

